
Los hámsters son roedores de la familia Cricetidae (la misma familia que los lemmings y los topillos) subfamilia Cricetinae (cricétinos). Se compone de diversos géneros y especies. Las especies de hámster que se suelen tener como animal de compañía son las siguientes:
Los hámsters, debido a la relativa facilidad y coste de su manutención, son considerados como la mascota de iniciación por excelencia. Sin embargo, su tamaño y el hecho de que sus dueños sean menores la mayoría de las veces convierte a estos animales en víctimas potenciales de un maltrato físico y nutricional. Su pequeño tamaño los convierte en animales frágiles en manos inexpertas y su bajo coste de adquisición parece invitar a dueños irresponsables a no invertir en su salud veterinaria.
La realidad es que son animales que pueden convertirse en una grata compañía y que, con tiempo y dedicación, pueden socializarse y ser la delicia de niños y mayores. Debido al escaso coste de manutención podemos tenerlos en óptimas condiciones con un desembolso mínimo.
Los hámsters se caracterizan por un cuerpo redondeado de pelaje brillante, de cabeza pequeña, ojos brillantes y saltones, orejas finas y redondeadas, patas cortas, manos hábiles y pequeña cola.
Se trata de animales solitarios y territoriales que en la naturaleza sólo se juntan únicamente en época de celo. Los hámsters deben vivir solos y la mejor compañía para ellos somos nosotros mismos y un alojamiento lleno de posibilidades y diversión. Aunque hay partidarios de que convivan varios ejemplares juntos, especialmente en el caso de los hámsters enanos, la realidad es que en el momento que uno de ellos pierda el olor de grupo o haya algún conflicto, como la falta de espacio o de comida, la aventura puede terminar en tragedia. Las peleas entre ejemplares son cruentas y muchas veces no quedan únicamente en sustos. Las heridas pueden a llegar a extremos alarmantes e incluso pueden a fallecer antes de que nos podamos dar cuenta ya que la mayoría de ellas suceden durante la noche, momento en que están más activos.
Son animales nocturnos que se despiertan algunas veces durante el día. A los hámsters, especialmente a los sirios, no les gusta que se les despierte y ello suele conducir únicamente a que se estresen y se enfaden. Durante la sobremesa suelen estar despejados y podemos observarles bien.
Si un hamster se muestra agresivo puede ser debido a algún problema físico que le cause dolor o malestar. Antes de nada debemos acudir a un veterinario para una revisión.
Los niños deben ser supervisados cuando estén con el animal y hay que enseñarles a respetarlos, que no hagan ruido y que tengan cuidado cuando lo cojan. Enseñarles de manera responsable les convertirá en grandes amantes de los animales y evitará posibles sustos si les enseñamos la sicología del propio animal. Los hámsters se deleitan con sus momentos de soledad y la tranquilidad. Si se los atosiga pueden enfermar, volverse apáticos, volverse irascibles o incluso mermar su esperanza de vida.
¡No me toques! Hay claros signos que indican que no quiere que se le moleste y en estos casos es mejor dejarles tranquilos. Los hámsters sólo suelen morder cuando se ven amenazados o porque nuestra mano huela a comida. De todos modos, no lo moleste en el caso que:
• Gruña.
• Chille.
• Evita tu mano.
• Se tumba de espaldas con los dientes a la vista: se siente amenazado.
• Se levanta sobre sus patas traseras e hincha los abazones. Es una manera de intimidar a los posibles enemigos.
Los hámsters que solemos encontrar como mascotas son: los hámster sirios y los hámster enanos.
El hámster sirio, procedente de Siria, también es conocido como hámster dorado. Son los más grandes y los más territoriales de entre todos sus congéneres. Los hámsters sirios tienen diferentes coloraciones y tipos de pelaje por lo que han sido los más populares entre el público hasta hace poco años. Debido a su carácter, estos animales deben estar siempre solos una vez entran en la madurez sexual ya que hasta entonces pueden convivir si han sido criados juntos pero a la larga, o en el momento que alguno de los ejemplares pierda el olor a grupo, dan comienzo las peleas y las agresiones. La madurez sexual de la hembra comienza alrededor de la cuarta o quinta semana de vida mientras que los machos es a los dos meses y medio. Los hámster sirios tienen una esperanza de vida de entre dos y tres años, pesan alrededor de los 120-180 gramos y miden unos 15-18 cm de longitud. Sin embargo, un hámster sano y con una dieta equilibrada puede superar los 4 años de edad.
La clasificación de los hámster enanos engloba al hámster ruso (conocido también con hámster invernal), el hámster de Campbell, el Roborovski pero no el hámster chino. Cada uno de ellos tiene diferentes caracteres y diferencias físicas bastante distinguibles aunque inapreciables para el ojo inexperto. Mientras que los rusos y los chinos son animales sociables, los Campbell y los Roborovski prefieren que los dejes a su aire. Los Robos son muy miedosos y no les gusta que les acaricien y los Campbell, además, tienden a ser más agresivos aunque con paciencia pueden llegar a ser razonablemente sociables. La mejor manera de conocerles es compartir tu vida con uno de ellos. Los hámsters enanos tienen un tamaño menor que puede rondar desde los 7 a los 13 cm según la raza y un peso de entre 25 y 45 gramos. Su madurez sexual es más prematura que la del sirio mientras que su periodo de gestación es mayor. Respecto a su esperanza de vida varía con cada uno. Los rusos y los de Campbell tienen una esperanza de vida menor que los sirios, los Roborovski y el chino.
La obesidad es una patología muy frecuente en hamsters, especialmente en los rusos. La causa de esta obesidad suele ser una dieta inadecuada. Dado que la obesidad puede tener consecuencias muy graves en la salud del hámster, es muy importante que prestemos gran atención a la alimentación de estos animales y nos esforcemos por adecuar la ingesta de alimento a la actividad del animal. Los animales que realicen menos ejercicio físco deberán ingerir menor cantidad de calorías.
Los hámsters son animales omnívoros. Pueden comer una gran variedad de semillas, frutas y verduras pero su dieta también debe incluir una proporción de proteína animal. También comen heno.A grandes rasgos la dieta del hamster debe repartirse de la siguiente manera:
Las verduras deben ser crudas.
Las frutas deben ser bajas en calorías.
A la hora de introducir frutas y verduras en la dieta hemos de ser especialmente cuidadosos y siempre lo haremos según la Regla de los 3 días
Tenemos que tener en cuenta que se trata de alimentos perecederos por lo que sólo debemos suministrarle la cantidad que vaya a comerse en el día y hemos de quitar los restos para que no los almacene y puedan pudrirse.
Si no conseguimos un pienso comercial de calidad, lo mejor es hacer nuestro propio preparado casero. Aquí mencionamos un par de recetas de preparados caseros para hámsters.
A estas recetas se las complementará en proteína (16%) con queso fresco o pavo.
La mezcla es mejor guardarla siempre en un lugar hermético para que conserve siempre sus propiedades.
La mayoría de los piensos comerciales para hamsters son de baja calidad, presentando gran cantidad de pipas y una composición totalmente desequilibrada. Aquí mencionamos algunos piensos que cumplen ciertos mínimos, pero no siempre son fáciles de encontrar si no recurrimos a la compra por internet.
La dosis adecuada de pienso es una cucharada de café diariamente para los hámsters enanos y dos para los sirios según el peso del animal. Si les damos exceso de comida lo van almacenando todo en la despensa y nunca sabemos qué comen realmente.
Colocaremos la jaula en un lugar con buena ventilación, sin corrientes de aire, donde no le dé la luz del sol directa y que sea una estancia tranquila. La temperatura ideal es que ronde los 20 y los 22ºC y que sea una temperatura constante. También tiene que estar en una superficie estable y, si tenemos otras mascotas, que esté protegida de ellos donde el animal esté seguro. Una vez que sepamos dónde va a estar nuestro compañero tenemos que ver qué jaula y qué accesorios necesita.
La jaula tiene que ser amplia para que el hámster descanse, juegue y alborote todo lo que quiera. Mucha gente es partidaria de crear su propia jaula con la amplitud, ventilación y calidad necesarias.
El tamaño minimo debería ser de 70×30×25 cm aunque cuanto más espacio tenga el hámster más se ejercitará y tendrá mejor calidad de vida.
La ventilación es una de las facetas más importantes. Por ello mismo los terrarios y las jaulas tipo OVO no son recomendables ya que tienen una ventilación pésima. En el caso de los terrarios, si tiene masilla puede ser incluso tóxica en caso de ingerirla. Lo más recomendable son las jaulas de reja con barrotes horizontales.
Otro aspecto a tener en cuenta es la distancia entre los barrotes. Los barrotes muy separados pueden provocar que el animal se escape o que quede atrapado entre medias. Si es una jaula de paredes lisas (terrarios o plástico) tendemos que realizar amplios agujeros laterales para que tengan una correcta ventilación.
Una apertura lateral es muy útil para socializar con el animal sin que se sienta amenazado.
Elegiremos una jaula de fácil limpieza. Las jaulas de tubos, por ejemplo, son antihigiénicas y muy difíciles de limpiar. En caso de tener tubos en la jaula debemos limpiarlos cada 2 o 3 días.
El hámster en libertad no trepa grandes alturas por lo que una caída desde un segundo piso de una jaula alta o desde los tubos verticales puede derivar en lesiones. Organizaremos los elementos de la jaula de manera que no sea posible una caída de más un 10 cm de altura.
La jaula hay que limpiarla completamente una vez al mes pero hay que ir haciendo pequeñas limpiezas durante la semana para que esté en perfecto estado. Así, para limpiar la jaula lo mejor es usar agua caliente y un jabón neutro para la limpieza total. También es posible comprar desinfectantes veterinarios en centros especializados (no son fáciles de encontrar y no están en tiendas generales de mascotas). Mientras, semana a semana hay que limpiar las zonas de orín con vinagre (si usa esquinera se puede cambiar incluso cada dos días), recoger los excrementos dos veces en semana con una pala y mantener los accesorios limpios (comedero, bebedero con agua fresca, rueda limpia, la caseta sin restos de alimentos frescos…).
En el momento que limpiamos la jaula es el mejor momento para comprobar signos de enfermedad.
Suelen hacerlo generalmente en la caseta y para ello tendremos que suministrarle elementos para crear el nido. Lo ideal es suministrarle papel higiénico (que se rompe con facilidad y se disuelve si el hámster lo ingiere), heno y su propio lecho. A la hora de cambiar el nido durante la limpieza mensual debemos guardar parte de éste para ponerlo con el nuevo para que mantenga parte de su olor. Como hemos dicho, el heno puede ser un buen material de nido, siempre que no tenga polvo ni esté mohoso, por lo que también habrá que ir comprobando que está en buen estado durante la semana. La paja, sin embargo, no es buen material ya que suele dañar al hámster por sus bordes afilados.
Jamás debemos darle algodón o tela ya que pueden ocasionar asfixia al ser ingeridos o que las fibras sueltas se enreden en las extremidades con el consiguiente peligro. Hay muchas tiendas que venden este tipo de nido como algo normal pero debemos hacer caso omiso y siempre hemos de buscar lo mejor para el animal.
Las casetas comerciales de plástico cerradas no tienen una buena ventilación por lo que lo mejor es optar por otro tipo de casetas como las de barro, de coco o abiertas por debajo. La caseta de madera puede producir problemas si es de coníferas o tiene resina por lo que es mejor evitarlas. La caseta será usada como nido y también como despensa por lo que las casetas con varias habitáculos también son interesantes para ellos. El problema reside en que también guarda alimentos perecederos por lo que siempre hay que revisar que no los haya guardado en la caseta y darle de poco en poco para que no pueda pudrirse. Hay que tener cuidado ya que algunas de las casetas que venden no valen para hamsters sirios ya que los agujeros de sus ventanas u orificios son demasiados pequeños y están pensados para hámsters enanos. Hay que prestar especial atención a las medidas de los productos.
Es una de las cosas más importantes que hay que tener en cuenta al tener un hámster. El lecho aconsejado para ellos es el sustrato de maíz sin ningún tipo de olor. La tierra de gato les produce rozaduras en las patas y problemas respiratorios mientras que la viruta de madera suele estar hecha con coníferas cuyos fenoles son altamente tóxicos y le pueden causar graves problemas respiratorios, hepáticos, renales y de piel a la larga. Así, el lecho más adecuado para ellos es el maíz que es absorbente, evita los olores y no les produce daño alguno. Podemos usar también como complemento heno que podrá usar tanto para el nido como para comerlo. Esto será una parte de lo que pueda ayudarle a la hora de desgastar los dientes y aportará una pequeña parte de fibra a su dieta.
El lecho ha de ponerse por toda la bandeja de la jaula.
Los comederos más cómodos son los de porcelana ya que se limpian fácilmente y no pueden volcarlos debido a su peso. Mientras, el mejor bebedero es el de biberón de bola.
Ambos hay que limpiarlos una o dos veces en semana. La mejor manera de lavar el biberón es aclararlo con agua caliente para evitar la formación de algas y otros microorganismos. Hay que prestar atención respecto a la altura donde colocar el bebedero ya que la mayoría de las veces queda un poco alto. Además, hay que comprobar que funciona correctamente y que no gotee si el hámster no está bebiendo.
Aunque ellos se acicalan diariamente necesitan una pequeña ayuda para mantener el pelo en buenas condiciones. Para ello podemos disponer de un baño de arena de chinchilla una vez a la semana durante un par de horas. No es buena idea dejarlo mucho tiempo ya que acabarán usándolo como baño.
También podemos ayudar a nuestro hámster sirio de pelo largo cepillándole con un cepillo de dientes de cerdas blandas.
Las ruedas son quizás un accesorio que no puede faltar en su jaula pero también se puede convertir en un foco de problemas. Por un lado, tiene que haber suficiente divertimento en la jaula para que la rueda no se convierta en una obsesión y sea motivo de ansiedad. Por el otro, no todas las ruedas son válidas para su uso.
El diámetro de la rueda tiene que ser mayor (al menos un par de centímetros) a la longitud del hámster para que no tenga problemas de espalda ya que un diámetro insuficiente le obliga a mantener la espalda curvada. Además, la rueda debe ser lisa (evitar que tenga grietas o agujeros donde se les pueda quedar atrapadas las patas o se les enganchen las uñas), de plástico duro, con una superficie plana (los agujeros o protuberancias pueden causarles heridas en las patas), base estable colocada a unos centímetros de la pared para evitar accidentes, que no sea completamente cerrada y que se sujeten a la jaula de manera que no pueda suponer un peligro para el animal.
La jaula debería estar llena también de juguetes. Hay diferentes tipos, mil ideas diferentes que podemos ir alternando para que no se aburra. Incluso las ramas de árboles frutales (libres de cualquier sustancia química) pueden ser el complemento perfecto para ir cambiando su lugar de juego. Un hámster activo desgastará la uñas, hará ejercicio, se le abrirá el apetito y estará más contento que un animal que pueda desarrollar conductas condicionadas debido a un habitáculo monótono y falto de interés. Troncos, ruedas, puentes, cuevas improvisadas, cartón del papel higiénico… Todo vale para que trastee todo lo que quiera.
Un transportín adecuado les evitará las corrientes de aire y se sentirán cómodos y protegidos el tiempo que dure el trayecto. Intenta llevarlo siempre directamente a casa desde el momento de la adopción y, si tienes oportunidad, llévalo en las rodillas o en el suelo del coche donde el transportín tenga cierta estabilidad para hacer el viaje más agradable. El transportín tiene que ir siempre en un lugar seguro donde no se vuelque o se caiga con cualquier maniobra. Si es un viaje de cierta duración ponle algo de comida o una pequeña pieza de fruta (manzana o pera) para que no tenga ni sed ni hambre durante el trayecto.
Lo ideal es que ya se tenga todo preparado en casa antes de llevarlo y usar parte del lecho o el nido de su casa de acogida para ponérselo en su nuevo hogar. Así, el olor de su nueva casa le será familiar y será un paso adelante para que note menos el cambio.
Una vez en casa ábrele la puerta del transportín e intenta que salga por su propio pie. Si la puerta es superior puedes girarlo con cuidado para que pueda alcanzar la puerta y salir. Algunos hámsters son más curiosos que otros por lo que no notan mucho el cambio y la novedad se convierte en su mejor aliado. En otros muchos casos, sin embargo, necesitan un tiempo para aclimatarse y adaptarse a la nueva situación. Cuando haya reconocido su jaula y se haya aclimatado un poco comenzará a marcar su casa y, poco después, debería comenzar a crear su nido.
Los hámsters pueden ser compañeros muy simpáticos pero hay que tener paciencia y no molestarle hasta que él esté despierto. Si respetas sus descansos durante la primera semana se asustará poco y con el tiempo confiará en ti. La manera de ganarse su confianza es hablando en voz baja, acariciándole los costados, dejando que te huela cuando le acerques la mano lateralmente y evitando movimientos bruscos y ruidos altos. Una forma de conseguir su cariño es dándole premios y golosinas indicados para él o ella cada vez que vayas a verle. En esos momentos te comenzará a relacionar con algo bueno.
Una manera de ayudar a nuestro hámster, animarle y que esté mejor anímicamente es realizar procedimiento de socialización que empiezan desde el mismo momento que entra en nuestra casa.
La mayoría de los accidentes relacionados con hámsters suelen ser a causa de no saber cómo cogerles correctamente, dejarles sueltos sin vigilancia o que haya algo en su alojamiento y alimentación que no sea adecuado para ellos.
Así, ahora nos centraremos en cómo coger a un hámster. Lo más importante es que se sienta seguro. Si no tienes mucha confianza con él cógele por debajo de la tripa y póntelo en la mano mientras lo cubres con la otra. Así, se sentirá menos amenazado y más a gusto viéndolo todo desde una especie de cueva. No hay que molestarles durante su sueño. Los sirios son especialmente ariscos si se les despierta o se les coge incorrectamente por lo que evita despertarle o cogerle si está adormilado. Cuando han tenido una mala experiencia cuando han sido cogidos, suelen ser más reacios e incluso pueden llegar a morderte. Para darle más seguridad manipularlos con guantes duros para que coja confianza y no te asustes si te muerde. Con el tiempo suelen ver que no hay peligro y dejan de mostrarse ariscos por lo que en ese momento puedes dejar los guantes e intentar hacerlo con las manos libres.
Cuando ya domines esta técnica puedes cogerle desde arriba rodeando su cuerpo con la mano y los dedos. Hay que cogerlo de tal manera que esté firmemente cogido y no pueda caerse y con cuidado de no ejercer demasiada fuerza que pueda lastimarlo o aplastarlo.
Cuando lo tengamos en nuestras manos no hay que intentar retenerle sino que podemos hacer que camine de una mano a otra de manera que no se sienta atrapado y disfrute de la compañía. Hay que tener especial cuidado cuando ya que algunos tienden a tirarse de nuestra mano de manera suicida por lo que siempre hay que estar pendientes de ellos. Podemos dejarles trastear libremente si hemos preparado la instancia para ellos. Debemos ocultar cables, tapar enchufes o cualquier fuente de peligro para el animal. Así, debemos tenerle siempre controlado para evitar que se meta por lugares de los cuales no pueda (o no quiera) salir y evitar que algún miembro de la familia lo pise, golpee o, incluso, llegue a sentarse encima. Como dijimos al principio, en caso de haber otros animales en casa, debemos estar seguros de que no hay problema en sacarlo de la jaula y que siempre va a estar a salvo.
Es posible incluso enseñarle a hacer sus necesidades en un único punto que te será más fácil de limpiar y más higiénico para él o ella ya que podrás cambiar la esquinera o el sucedáneo de esta cada día. Lo primero es localizar el punto donde suele orinar por normal general. Una vez localizado hay que buscar un recipiente lo suficientemente grande donde quepa el hámster sin dificultad y ponerlo en su esquina favorita. Si pones un poco de excrementos e incluso lecho manchado de orina será más fácil que se acostumbre. El olor le hará relacionarlo con una localización normal por lo que no es extraño que vaya comenzando a utilizarlo para orinar a modo de baño. Esto es muy cómodo a la hora de cambiar el lecho mojado de orina e impregnado del fuerte olor.
Muchas de las enfermedades que afectan a los hamsters están causadas por una mala alimentación, exceso de humedad, temperaturas inadecuadas, caídas o mordiscos, conjuntivitis por paja polvorienta, falta de higiene, falta de ejercicio, estrés, perturbación de sus horas de sueño y cuidado defectuoso. Es decir, un montón de enfermedades que se pueden evitar. Un hámster cuidado adecuadamente y alimentado de una manera equilibrada puede tener una esperanza de vida bastante superior a la media.
Si nuestro hamster tiene algún problema de salud se le debe llevar cuanto antes a un veterinario especialista en animales exóticos. Para localizar un veterinario próximo a tu lugar de residencia consulta el listado de veterinarios de exóticos
Un hámster sano tiene el pelaje liso y brillante, forma cilíndrica, el orificio anal limpio, no tiene secreciones en nariz u ojos y comienza a estar activo poco después de despertarse. Hay que ir comprobando que no le crezcan en exceso los dientes, tiene que ser curioso y su respiración tranquila y sin que se note obstrucción alguna.
Debido a la endogamia que se ha producido de la cría irresponsable e, incluso, de la propia procedencia de los animales cada vez se dan más casos de procesos degenerativos. Los más comunes suelen ser alopecia temprana, tumores, quistes, etc. El veterinario será el que nos diga qué procedimiento hemos de seguir y cual será el futuro de nuestro pequeño.
Cuando el animal esté despierto tendremos que hacerle un pequeño control para ver que no hay ningún síntoma que nos pueda preocupar. Hay que realizar una revisión completa no sólo física sino también de su estado de ánimo:
Debemos comprobar que el hamster:
En el caso de que apareciese algún síntomas anormal, lo mejor es llevarlo al veterinario o realizarle una consulta para descartar cualquier problema. Sin embargo, hay unas pautas de primeros auxilios que podemos tener en cuenta entre que contactamos con el veterinario:
Contra los constipados → Los resfriados suelen ser producidos por corrientes de aire, cambios de temperatura, que tenga poca o excesiva humedad ambiente. Se suelen manifestar con estornudos, inactividad, moquea, tiene los ojos llorosos y no tiene mucho interés por la comida. En este caso tendremos que comprobar que la jaula no está en un lugar con corrientes de aire (aunque deberíamos haberlo hecho inicialmente) y subir un grado la temperatura para que esté entre los 21 y los 23 ºC. Consultar entonces al veterinario especialmente si está dejando de comer.
La diarrea → Puede ser causa de una mala alimentación, demasiada humedad, frío, agua sucia o una mala dieta. Lo primero que hay que hacer es quitarle los alimentos ricos en agua como los vegetales o las frutas. Nos limitaremos al pienso base de buena calidad, heno y podemos ponerle manzanilla en el bebedero para ver si así va mejorando. Si al día siguiente no ha mejorado, pide hora en el veterinario o consúltale cómo proceder.
Desinfección → En algunos casos es necesario realizar una desinfección de la jaula como en el caso de las diarreas, la cola húmeda o ácaros. En este caso hay productos especiales para que, una vez lavada la jaula con agua caliente, sigamos desinfectado con productos recomendados por profesionales o nuestro veterinario (únicamente los que ellos nos recomienden) y aclarar finalmente la jaula y los accesorios con agua. Una vez seco todo podremos volverlo a poner todo en orden. En este tiempo, el animal puede reposar en su transportín ya que la limpieza total de la jaula suele estresarles mucho.
Evitar el golpe de calor → En verano, además, tenemos que tener cuidado con los golpes de calor. Mantener una temperatura agradable y evitar el sol directo es necesario para que el animal no sufra ya que no está preparado para aguantar temperaturas excesivas. Podemos ayudarle a soportar el calor poniendo una botella de agua congelada enrollada en un trapo y pegado a su jaula desde el exterior. Si, por desgracia, notamos que está apático, temblando y no responde podemos ayudarle poniéndole en un lugar más fresco para que vaya bajándole la temperatura poco a poco. Si no mejora podemos, como caso especial, mojarle con una fina capa de agua aplicada con un pulverizador. Si no mejora has de llevarle de urgencias al veterinario.
Caídas y posibles roturas de miembros → Si pensamos que puede sufrir una rotura tenemos que quitar todas las actividades y juguetes de la jaula para que esté quieto más tiempo y evitar que pueda subir a otro nivel de la jaula (si esta lo tuviese) o a las pasarelas. También podemos ponerle un poco más de papel higiénico o de cocina cerca del nido para que lo coja si lo ve necesario. Así estará más mullido. Es posible añadir calcio a su dieta mediante leche o queso siempre que nuestro veterinario esté de acuerdo.
Si hemos de ir al veterinario lo mejor es ir a la consulta a primera hora de la tarde. Si vemos que está débil lo mejor será llevarlo en su propia jaula con un paño superior que lo proteja de las corrientes de aire. Sin embargo, si que hay llevarlo en el transportín, ya porque veamos que la jaula es muy aparatosa o que preferimos llevarlo encima nuestro durante el trayecto, lo ideal es meter parte del nido y del lecho en el transportín para que el veterinario pueda tomar muestras si fuese necesario.
Si nuestro veterinario nos dice que hemos de medicarle nosotros tendremos que inventarnos trucos para que se tome las medicinas puesto que huelen que no se trata de un premio normal y la tarea de medicarles se convierte en una auténtica lucha de ingenio por nuestra parte.
Se pueden encontrar bastante tablas sobre enfermedades de los hámsters. No obstante, son únicamente orientativas por lo que nosotros siempre recomendamos acudir a un veterinario de exóticos en caso de enfermedad para que sean los especialistas los que nos digan cómo actuar y qué cuidados necesita el animal.
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